La Toba (Cuenca), mayo 2009
Hay cosas que no se dicen, aunque de ellas se habla. Sentimientos que se ven aunque el pudor los oculte. Aun así, está el pudor en la mirada de quien actúa, un sentimiento obstinado que, aunque lo intentes, no se va. Distinguir noche y amanecer, dolor y experiencias… una aventura que se calla, de la que a veces se habla. Lo que vivo, veo, distingo desde mi atalaya en mi caverna se amaga, visible solo para mí, visible solo para mi alma. Sentirme completo solo en mi compañía, cómodo en mi propia piel, contento con las cartas repartidas por el destino. Mi corazón no dice, aunque nunca calla. |
Muchas gracias....la belleza del uno mismo..... Muy bello...
ResponderEliminarGracias, hermoso poema, dice más de lo que parece.
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