Los que ya no están

Altura (Castellón), mayo de 2026


Vienen y van
entran y salen,
se desvanecen…
aunque siempre queda
la huella del amor
incondicional.

En mis manos queda
la decisión última:
que la huella de la ausencia
se vuelva lastre, freno,
o que se convierta en impulso
para continuar en la luz.

Comentarios

  1. ¡¡Qué preciosidad!!
    “Aunque siempre queda
    la huella del amor incondicional”

    Vienen y van
    continúan llegando
    y el corazón va ensanchando
    para a todos abrazar.

    El amor crece,
    se multiplica, se extiende
    y toma la más sabia decisión:
    convertir la nostalgia
    en ráfagas de luz
    tan potentes e intensas
    que impiden un stop.

    La razón ayuda
    a poner en valor
    que merece la pena
    sufrir por amor.
    Que los momentos felices
    superan con creces a los tristes
    y que al final del camino
    nos examinarán del amor.

    Muchísimas gracias. Un fortísimo abrazo.

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